viernes, 16 de abril de 2010

LAS CÉLULAS DE CÁNCER SE ALIMENTAN DE:

Azúcar. Restringiendo el consumo de azúcar, se quita uno de los principales alimentos de la célula cancerosa.
Un mejor sustituto natural sería la miel de abeja pero solamente en cantidades reducidas.
La sal de mesa tiene aditivos químicos para blanquearla; una mejor alternativa es utilizar la sal de mar en grano.
La leche estimula la producción de mucosidad especialmente en el tracto gastrointestinal. El cáncer se alimenta de mucosidad.
Eliminando los lácteos y sustituyendo la leche con leche de soya, las células cancerosas no se pueden alimentar. Las células cancerosas se fortalecen y proliferan en medios ácidos. Una dieta basada en carnes rojas es acidosa y es mejor comer pescado y un poco de pollo en vez de res o cerdo.
La carne además contiene antibióticos, hormonas de crecimiento y parásitos que son dañinos especialmente para personas con cáncer. Una dieta hecha de 80% de legumbres frescas y jugos, granos enteros, semillas, nueces y un poco de fruta, ayuda a mantener el organismo alcalino. El 20% puede ser de comidas cocidas incluyendo frejoles.
Los jugos de vegetales frescos contienen enzimas vivas que son fácilmente absorbidas por el organismo y llegan a niveles celulares en 15 minutos para alimentar y ayudar en el crecimiento de las células sanas.
Para obtener enzimas vivas para aumentar el número de células sanas, tomar jugos de vegetales frescos (de todo tipo, incluyendo brotes de soya y otros).
También comer vegetales crudos 2 a 3 veces diarias… Las enzimas se destruyen a 40°C (104°F). Evitar el café, té y chocolate pues tienen mucha cafeína. El té verde es una mejor alternativa y tiene propiedades anticancerígenas.
Agua: mejor tomarla purificada, hervida o filtrada para evitar toxinas, bacterias y metales pesados. Evitar agua destilada, es ácida.
La proteína de la carne es difícil de digerir y se requieren muchas enzimas digestivas para hacerlo. La carne que se ha digerido que queda en los intestinos, se pudre y causa más toxicidad.

Las paredes de las células cancerosas tienen una cubierta dura formada de proteína. Restringiendo o evitando totalmente las carnes rojas se liberan más enzimas para poder atacar las paredes de proteína de las células cancerosas permitiendo que el organismo utilice sus células (defensas) para atacar a las invasoras.
Algunos suplementos ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, como esencias florales, antioxidantes, vitaminas, minerales, etc., ayudando a las propias defensas a destruir a las células cancerosas. Otros suplementos como la vitamina E causan la apptosis, o la muerte programada de las células, el método que tiene el organismo de deshacerse de células dañadas, o enfermas.

El cáncer es una enfermedad de la mente, del cuerpo y del espíritu. Una disposición pro-activa y positiva va a ayudar a que la lucha contra el cáncer permita sobrevivir. La ira, el rencor, y la amargura llevan al estrés, y a un medio ácido. Aprenda a estar con un espíritu de amor y perdón. Aprenda a relajarse y a disfrutar de la vida.

Las células cancerosas no se desarrollan en un ambiente oxigenado. Ejercitándose a diario y respirando profundamente ayuda a enviar más oxígeno a nivel celular. La terapia de oxígeno es otra manera de destruir las células cancerosas.
No utilice envases plásticos en el microondas. No ponga botellas plásticas de agua en el congelador;
No utilice papel plástico en el microondas.

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